
COMUNA DE GENERAL GELLY

Divulgación de todas la actividades rurales, de la región Sur de la provincia de Santa Fe. Dicho suplemento abarca temas como, Agro-negocios, Comercialización Agraria, Gestión Agropecuaria, Ganadería (bovina, porcino y aves) como así también temas de Emprendorismo y Empresas Familiares. Reseñas históricas de la zona en cuestión

La capacitación estará a cargo de profesionales del INTA de la Agencia de Extensión Rural de Arroyo Seco, quienes brindarán asesoramiento en técnicas agroecológicas de cultivo (abono, riego, labor de cultivo, plagas, enfermedades y demás), diseño y planificación de huerta en otoño-invierno.
DÍA: MARTES 16 DE MAYO
HORARIO: 17:00 hs.
LUGAR: SALÓN COMUNAL
ACTIVIDAD LIBRE Y GRATUITA

El pronóstico semanal marca un escenario de amplitud térmica: primer ascenso térmico, aunque sin superar registros normales; y luego gran posibilidad de heladas generales. El aporte de humedad podría venir por la llegada de nevadas tempranas.

El pronóstico agroclimático semanal que publica todos los jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires sigue sin traer noticias positivas para los productores: las lluvias que se necesitan para sembrar trigo en la zona central del país siguen sin aparecer.
Según el reporte de la entidad porteña, “la perspectiva comenzará con vientos del trópico con escasa energía, causando un ascenso térmico, sin superar los registros normales en la mayor parte del área agrícola”.
De esta manera, “sólo su extremo norte experimentará registros en el rango promedio estacional, mientras las zonas serranas y cordilleranas y el litoral atlántico experimentarán registros bien por debajo de la media estacional”.
Luego, se producirá el paso de un frente “acompañado por una vigorosa masa de aire frío y seco”, que provocará un descenso térmico, con riesgo de heladas localizadas en gran parte del interior del área agrícola y de heladas generales en las zonas cordilleranas y serranas.

Junto con este frente de tormenta, se generarían algunas precipitaciones, pero predominantemente escasas, salvo algunos focos sobre el extremo norte del área agrícola.
Al mismo tiempo –señala el informe– “se producirán nevadas sobre la Cordillera, el norte de la Patagonia, Cuyo, el sur de la Región Pampeana y gran parte del litoral atlántico, hasta el centro del Brasil”.
El mapa sorprende por la cantidad de zonas que podrían recibir nevadas, pero la Bolsa aclara que “no obstante, es muy difícil que las nevadas sobre el litoral atlántico se concreten, siendo más probable que se manifiesten como lluvias ligeras”.

Fuente: http://www.infocampo.com.ar
El aumento de costos de alimentos y bebidas no alcohólicas fue del 10,1%. Hay que remontarse a abril de 2002, con 13,2% para hallar una cifra superior. Y antes de eso, hasta enero de 1991.

Por Favio
Re
El archivo histórico de estadísticas del INDEC señala que solo dos veces desde enero de 1991, cuando la inflación mensual de los alimentos y bebidas no alcohólicas fue del 24,7%, la suba de precios de este rubro fue superior a los dos dígitos, comparando un mes contra el anterior.
La primera fue en abril de 2002, con un alza del 13,2%. La segunda, en abril pasado, cuando el incremento fue del 10,1%.
Estos valores constituyen una muestra clara de la crisis que vive la economía argentina a raíz de una inflación que, lejos de encontrar un freno, cada mes que pasa se acelera más.
Los datos informados por el INDEC muestran que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se encareció –en general, contabilizando todos los rubros medidos– 8,4% en abril con respecto a marzo, acumulando un alza del 32% en lo que va del año y del 108,8% en la comparación interanual.
En este marco, el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas fue el segundo que más se incrementó, llegando para el acumulado cuatrimestral a una cifra del 41%.
De este modo, la variación interanual también supera con creces la inflación general, al marcar 115%.
En abril, con respecto a marzo, los 10 alimentos con mayores subas fueron los siguientes:
Fuente: http://www.infocampo.com.ar
El acto se desarrolló este martes en Juncal y contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Producción santafesino.
La Agencia de Desarrollo del Departamento Constitución (ADeCon) entregó créditos a 76 productores afectados por la sequía, sin certificado de emergencia, por un monto total de 30.400.000 pesos.
Por parte de la Agencia de Desarrollo asistieron el presidente, Juan Carlos Muriel; el gerente, Martín Michel; y el tesorero, Carlos Gabbi.
Además, estuvieron presentes el director provincial de Institucionalidad para el Desarrollo, Iván Camats, y el secretario de Desarrollo Territorial y Arraigo, Fabricio Medina, en representación del Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Santa Fe.
En este marco, las autoridades dialogaron con los productores beneficiados de las localidades del departamento Constitución. “Seguimos acompañando a quienes producen, trabajan, invierten y hacen grande a la provincia de Santa Fe”, expresaron.







Según la Oficina de Riesgo Agropecuario, hay fuertes retrasos en la recolección en la mayoría de las zonas sojeras y “en algunas este avance no continuaría adelante” debido a los magros resultados.

“Soja sin cosecharse: 300-500 kg/ha ¿Conviene? Pierde el productor, el contratista, el que presta servicio de embolsado, el que vende la bolsa, el acopio, el camionero, el vendedor de repuestos, el que vende combustible, el súper (pan y carne para el asadito), y sigue…”
Esa enumeración hizo a través de Twitter el productor y asesor Dante Garciandia, que trabaja en la zona de Carlos Tejedor (Buenos Aires), y es un buen resumen de la pregunta que se están haciendo por estas horas muchos otros productores del país: ¿conviene seguir con la cosecha ante tan magros resultados?
Sucede que los datos que arrojan los monitores de rendimiento están incluso por debajo de las peores expectativas: promedios que apenas llegan a 15 quintales por hectárea, cuando lo usual es no menos de 30, y con muchos lotes que ni siquiera alcanzan los cinco quintales.
Esta situación fue reflejada por la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) en su último reporte semanal, en el que alertó que, a medida que la cosecha sigue avanzando –aunque viene muy retrasada–, se siguen dejando hectáreas abandonadas que se suman como área perdida y, por ende, menos toneladas producidas.
Según los datos de la ORA, de las 40 delegaciones que tiene la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, al 4 de mayo hay 10 que reportan retrasos de más del 30% en el área cosechada de soja de primera, en comparación con el avance promedio de las cinco campañas anteriores.
Mientras que, en cuanto al área cosechada de soja de segunda, cinco delegaciones informaron retrasos de más del 40%.
“Todavía existen fuertes retrasos en el avance de la superficie cosechada de soja de primera. En algunas delegaciones, este avance no continuaría adelante, pasando a engrosar el monto de superficie perdida en esta campaña”, advierte el documento.
En el caso de la soja de segunda, también “presenta fuertes retrasos en algunas delegaciones y también se debate la alternativa de cosechar o no estos lotes, debido a los magros rindes logrados”, agrega la ORA.

Fuente: http://www.infocampo.com.ar
En base a datos preliminares de embarques, la Bolsa de Comercio de Rosario estima que se habrían embarcado en abril solo 3,9 millones de toneladas de estos granos y sus derivados, que son la principal fuente de dólares del país.

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sumó este miércoles un dato más al listado de los preocupantes números que surgen a diario relacionados al impacto de la sequía en el agro y en la economía argentina.
En su informe de coyuntura económica mensual, la entidad rosarina mencionó que las exportaciones de soja y maíz, en abril, fueron las más bajas registradas en 21 años, para ese mes.
Aunque las cifras finales aún no se han publicado, en base a datos preliminares de embarques, la BCR estima que en abril se enviaron al exterior apenas 3,9 millones de toneladas, un 49% por debajo del año pasado y 38% menos que el promedio de los últimos cinco ejercicios.
Hay que remontarse a las 3,7 millones de toneladas de 2002 para encontrar una cifra menor.
El dato es significativo habida cuenta que los complejos de soja y maíz son los dos que más dólares aportan a la economía argentina.
En ese sentido, el aliciente es que, gracias a que los precios internacionales siguen en niveles altos en términos históricos, el ingreso de divisas –casi U$S 2.000 millones en abril– está 43% por debajo del año pasado, pero es apenas 5% inferior al promedio del último lustro.

Bajo este panorama, la BCR recortó otro 4% su proyección de exportaciones totales argentinas para todo 2023, a U$S 71.566 millones.
Con un ajuste productivo de otras cuatro millones de toneladas en soja y otras tres millones en maíz, más una perspectiva de siembra de trigo que sigue empeorando, la entidad rosarina redujo su perspectiva de exportaciones agroindustriales a lo largo del año –solo contempla granos y subproductos de soja, maíz, trigo, girasol y cebada– a U$S 27.224 millones, unos U$S 14.000 millones menos que en 2022.
“Los cambios en las hojas de balance de la soja y el maíz necesariamente tienen su impacto en las perspectivas exportadoras de la actual cosecha gruesa argentina”, resumió la Bolsa.
En paralelo, esto es un dolor de cabeza no solo para los productores y la economía, sino también para el Gobierno, que recaudaría apenas un tercio de los recursos que obtuvo de las retenciones el año pasado.


Fuente: http://www.infocampo.com.ar
Según datos del INDEC, en marzo la fabricación de equipos creció 11,8% y, en el primer trimestre, 3,9%. La molienda de soja, el vino y los agroquímicos, las industrias relacionadas al agro con peor desempeño.

Por Favio Re
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este miércoles su Índice de Producción Industrial (IPI) Manufacturero, que arrojó un aumento interanual del 3,1% en marzo y del 2,6% en el primer trimestre, para el conjunto de todas las industrias que hay en el país.
Al entrar al desagregado por rubros y observar los relacionados con el agro, sorprende el desempeño de la maquinaria agrícola, en un contexto en que las ventas vienen cayendo desde fines del año pasado.
Lo que el INDEC define más bien como “maquinaria agropecuaria”, creció 11,8% en marzo con respecto al mismo mes del año pasado, y 3,8% durante los primeros tres meses acumulados.
“La producción de maquinaria y equipo registra un crecimiento interanual de 7,1% en marzo. La fabricación de maquinaria agropecuaria, que constituye la principal incidencia positiva en el mes bajo análisis, presenta un crecimiento interanual de 11,6% en marzo. La actividad del sector presenta crecimientos interanuales en las unidades producidas de tractores y cosechadoras”, señala el reporte del INDEC.
Vale recordar en este contexto que, pese a las menores ventas, en la cadena sostienen que el panorama no es tan malo en relación a lo que podría esperarse en un contexto de sequía tan grande.
De hecho, el economista del IERAL de la Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón, estimó que los dólares que perderá el campo por la crisis climática equivalen a 8,5 años de ventas de maquinaria en Argentina.
En lo que respecta a la industria de alimentos y bebidas, en marzo mostró una caída del 0,8%, pero cerró el trimestre con un alza del 0,5%.
La carne vacuna se destaca en este contexto, con una expansión del 10,9% en marzo y 11,8% en tres meses. Por detrás, en el acumulado anual sobresalen la preparación de frutas, hortalizas y legumbres (9,3%); la elaboración de galletitas, productos de panadería y pastas (6,2%); y la producción de lácteos (2,6%).
“La producción de carne vacuna muestra en marzo un aumento interanual de 10,9%. De acuerdo con los datos de la Coordinación de Análisis Pecuario de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el volumen de carne bovina destinado al mercado interno –principal destino de la producción nacional–, medido por su consumo aparente, presenta en el mes bajo análisis una suba interanual de 15,4%”, señala el INDEC.
Y agrega: “Con respecto a las ventas externas, según la misma fuente, el volumen exportado de carne bovina –medido en toneladas res con hueso– registra en marzo un aumento interanual de 1,6% y representa el 25,2% de la producción de carne vacuna”.
Por otro lado, el informe del INDEC confirma que la molienda de soja es una de las industrias con uno de los peores presentes de 2023, lo que constituye un serio problema habida cuenta que la harina y el aceite que se extraen de la oleaginosa son los principales productos que generan dólares para Argentina.
El rubro “molienda de oleaginosas” marcó una baja interanual del 21,3% en el tercer mes del año y del 26,9% en el acumulado enero-marzo.
“La disminución en la producción de grano de soja por efecto de la gran sequía que afectó al cultivo en la última campaña tiene una consecuencia directa sobre el volumen de procesamiento de la industria aceitera, reduciendo la producción de aceite y harina de soja”, remarca el INDEC.
Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la elaboración de aceite y subproductos de soja presenta en marzo una disminución interanual de 25,9%, mientras que la elaboración de aceite y subproductos de girasol tiene un aumento interanual de 18,8%.
Las cantidades exportadas de aceite y subproductos de soja, en tanto, registran una caída interanual superior al 40%.
Del mismo modo, otra industria con malos números en 2023 es la del vino: la elaboración se redujo 20,9% en marzo y 18,3% en el acumulado trimestral.
“Según datos del anticipo de comercialización del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), disponibles al cierre de este informe, los despachos de vino para ser comercializados en el mercado interno, medidos en hectolitros, registran una disminución interanual de 21%, y los envíos para exportaciones de vino fraccionado y a granel registran una baja interanual de 24,7%”, repasa el INDEC.
Por otro lado, otro sector industrial relacionado al campo con malos indicadores es la fabricación de agroquímicos, que se redujo 16% tanto en marzo como en el trimestre.
Esta reducción, según el organismo estadístico, está relacionada principalmente a la baja en la elaboración de fitosanitarios (en particular los herbicidas).
“Según referentes del sector, ciertos factores climáticos –la sequía especialmente– han impactado en forma negativa en los niveles de producción, afectando los cultivos y disminuyendo la demanda de agroquímicos para enfrentar los inconvenientes relacionados a malezas”, subraya el INDEC.
Fuente: http://www.infocampo.com.ar
Los pronósticos del Instituto de Clima y Agua del INTA y de la Oficina de Riesgo Agropecuario muestran que no se prevén precipitaciones, salvo en algunas zonas de la Patagonia.

La esperanza que se había generado en el inicio del otoño con una serie de lluvias que parecían presagiar un cambio de tendencia en el aporte hídrico, se sigue diluyendo conforme pasan las semanas y el escenario de sequía sigue consolidado.
Los pronósticos semanales que emiten todos los lunes la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) y el Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar lo confirman: los mapas aparecen “en blanco” en materia de precipitaciones.
“No se esperan grandes acumulados de lluvia en la semana. Entre lunes y martes podrían darse lluvias ocasionales en la zona costera del centro y sur de Buenos Aires. El miércoles podría haber precipitaciones aisladas en Chubut y Santa Cruz”, resumió la ORA.

Mientras que el INTA Castelar no pudo compartir su informe completo, debido a la situación de hackeo que sufren hace 10 días los servicios web del INTA, pero sí a través de sus redes sociales dio a conocer algunas imágenes y resumen del reporte.
Un aspecto positivo dentro de este panorama todavía desfavorable, es que, aunque incluso por debajo de los volúmenes que se esperaban, las lluvias de las últimas semanas permitieron recargar los perfiles en algunas zonas.
Entre ellas, una clave para el trigo: el sur de Buenos Aires, donde el contenido de agua útil se ubicó entre 50% y 70%.
No obstante, otras zonas importantes para el cereal, como el noroeste de Buenos Aires y el sudeste de Córdoba, siguen con fuerte déficit.

Un panorama similar muestran los mapas de reservas de humedad de la ORA: la sequía está concentrada en la zona núcleo del norte y oeste bonaerense, en el sudeste cordobés y en el sur santafesino.

Fuente: http://www.infocampo.com.ar
La cosecha total 2022/23 sería de 88 millones de toneladas, cuando la campaña anterior se ubicó en 139 millones. Según una estimación de la Fundación Mediterránea, la pérdida económica equivale a 8,5 años de ventas de maquinaria agrícola.

Cosecha de soja con un rinde de apenas 12 quintales en el centro de Córdoba. Imagen de Iván Lubatti
En el auditorio de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), la Fundación Mediterránea realizó una nueva edición de su Ciclo de Coyuntura y Perspectivas, en la que disertaron dos de los investigadores que forman parte de su Instituto de Estudios (IERAL): Gustavo Reyes, que habló sobre “Perspectivas Económicas 2023” y Juan Manuel Garzón, que se especializa en temas agropecuarios y agroindustriales y abordó el impacto de la sequía.
“La sequía daña la economía del agro y del país: ¿cómo sigue?”, es el título que eligió Garzón para su exposición, en la que resumió que el mal clima que sufrió el campo durante la campaña 2022/23 significa una pérdida de 51 millones de toneladas frente al ciclo anterior.
Para ese cálculo, Garzón tomó las previsiones oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca que en la temporada 2021/22 informó una producción total de 139 millones de toneladas (contabilizando soja, maíz, trigo, cebada, sorgo, maní y girasol), mientras que la proyección actual es de apenas 88 millones.
De esta manera, sería la peor cosecha desde la sequía 2008/09, cuando se produjeron apenas 59 millones de toneladas de estos cultivos, y la caída interanual sería también una de las peores de la historia: 37%.

Asimismo, también la pérdida económica para el país sería la peor registrada: U$S 24.700 millones (mercadería valuada a precios de exportación), superando los U$S 17.700 millones de 2008/09.
En este marco, Garzón también hizo un análisis de cómo pegan las pérdidas productivas en cada región y afloró que Córdoba es la provincia que se verá más perjudicada, con una reducción del valor agregado productivo de U$S 7.600 millones a precios FOB y U$S 5.300 millones a cotización FAS, lo que implica un 9,8% de su Producto Bruto Geográfico (PBG).
En términos reales, Buenos Aires pierde más (U$S 8.250 millones a precios FOB), pero como su PBG es más grande, en términos relativos pierde menos (2,7% de su producto).

Una comparación interesante que realizó Garzón en este contexto es que los U$S 5.300 millones que pierde Córdoba a valor del productor equivalen a más de dos años de ventas de maquinaria agrícola en todo el país (U$S 2.200 millones) o a más de cinco presupuestos anuales de la Municipalidad de Córdoba (U$S 1.000 millones).
De este modo, también se puede calcular que los U$S 24.700 millones que pierde el país, que son U$S 17.000 millones a valor FAS, significan que el golpe económico provocado por la sequía en Argentina equivale a 8 años y medio de ventas de maquinaria agrícola.
Lógicamente, para el Gobierno este escenario tampoco es positivo: recaudará por derechos de exportación poco más de U$S 4.000 millones a lo largo del año, menos de la mitad de los U$S 9.000 millones que obtuvo en 2022.

Pero esto no significa que la presión impositiva merme, sino que, por el contrario, cuanto más pega la sequía en los rindes, más es lo que pierde el productor, en contraposición con un Estado que siempre algún recurso obtiene.

Fuente: http://www.infocampo.com.ar